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martes, 8 de marzo de 2011

Arroja el lastre

     Cierta vez, una actriz muy famosa decidió realizar un viaje en globo aerostático para hacerse publicidad. Llegó  equipada con un maletín bastante pesado,  en el que cargaba cosas que pensaba iba a necesitar, como su enorme estuche de cosméticos, dos o tres botellas de perfume, dinero en efectivo, la estatuilla que recientemente había ganado en un festival cinematográfico ( para mostrarlo a la prensa), paraguas, un abrigo de piel hasta los tobillos para hacer su descenso triunfal, en fin : todo lo que ella consideraba valioso, por que le ayudaba a verse mas hermosa o mas importante, iba en ese maletín.
     La mañana era hermosa cuando, después de cruzar la explanada por donde el globo la esperaba, posar ante las cámaras y conceder varias entrevistas, finalmente subió al aerostato ayudada por el piloto,  quien también se encargó de subir a bordo la pesada pieza de equipaje.
     Una corriente de fuero surgió desde el tanque principal, y el globo se elevó hacia las nubes. La actriz, feliz, saludaba a la prensa y a sus fanáticos desde la canastilla. De pronto, no fue más que un punto colorido que resaltaba alojándose en el azul del cielo.
     Cuando estaban a más de 500 metros de altitud, las cosas comenzaron a ponerse mal. Por algún motivo, el globo comenzó a perder altura. El piloto , hombre experimentado, fue tirando una a una las bolsas de arena que pendían de los bordes de la canastilla. El aparato se elevó un poco, pero una fuerte ráfaga de viento lo sacudió, y comenzaron a descender de nuevo, esta vez con cierta velocidad.
     -¡ Haga algo! - gritó la actriz, asustada.
     El piloto, entonces, tomó el maletín de la mujer y con gran trabajo lo apoyó en el borde de la canastilla par tirarlo.
     -¿ pero que hace? - preguntó ella.
     - voy a tirar su maletín señora -  respondió el piloto -. Es demasiado pesado, y necesitamos estar lo más ligeros posible para poder elevarnos y tomar una corriente de viento que nos lleve a nuestro destino.
     - ¿pero no puede tirar otra cosa? - protestó ella.
     - ya no hay nada más que tirar - respondió él.
     - imposible. Piense en otra forma de arreglar este problema - la actriz adelantó la barbilla, para mostrar que estaba dando una orden - . Todo lo que hay en ese maletín vale mucho dinero, por no hablar de  la estatuilla que con tanto trabajo me gané.
     El piloto la contempló por un breve momento. El globo seguía descendiendo. pronto ya no podría elevarlo, y se estrellarían contra el suelo.
     - Todo lo que usted lleva en ese maletín, incluyendo su premio, puede reponerse señora -  dijo al fin , con voz firme y pronunciando muy bien las palabras - , pero la vida de usted, y la mía, no tienen precio.
     - ¿ qué quiere decir? - inquirió la actriz.
     - Que tiene usted que elegir : el maletín o la vida de ambos. Tirarlo es nuestra única salvación.
     En ese momento, viendo en peligro su existencia y la de aquel hombre que le había hablado con la verdad, la actriz se dio cuenta de que lo único que realmente valía la pena en este mundo era conservar la vida para poder seguir el camino hacia la autorrealización.Así que , asintiendo a, ayudó al hombre a tirar por la borda el pesado maletín.
     El globo respondió como un ser vivo,. Libre del lastre que lo arrastraba al suelo y a una catástrofe segura, se elevó. El piloto lo puso en una trayectoria de una corriente de viento y poco después, el aerostato descendió a salvo en una plataforma. De inmediato, la actriz se vio rodeada por una nube de reporteros.
     - ¿le gustó su viaje en globo? ¿ Qué nos puede decir de su experiencia?
     La actriz miró al piloto y ambos sonrieron. Después, ella se volvió hacia los representantes de la prensa y dijo :
     - Sólo puedo decirles que la mujer que subió a ese globo no es la misma que la que bajó. Aprendí que  a veces, la única manera de sobrevivir es tirar todo lo que no te sirve.

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